domingo, 25 de enero de 2015

Reflexión: LA ROCA

Reflexión: LA ROCA

Un hombre dormía en su cabaña cuando de repente una luz ilumino su habitación y apareció Dios.


El Señor le dijo que tenia un trabajo para él y le enseño una gran roca frente a la cabaña.

Le explico que debía empujar la piedra con toda su fuerza. El hombre hizo lo que el Señor le pidió.

Por muchos años, día a día, desde que salia el sol hasta el ocaso, el hombre empujaba la fría piedra contodas sus fuerzas…Y esta no se movía.

Todas las noches el hombre regresaba a su cabaña muy cansado y sintiendo que todos sus esfuerzos eran en vano.

Como empezó a sentirse frustrado, Satanás entro en juego trayendo pensamientos a su mente:” Haz estado empujando esa roca por mucho tiempo y no se ha movido”, “¿Porqué esforzarte todo el día es esta tarea imposible?, solo haz un mínimo esfuerzo y será suficiente.”

El hombre pensó en poner en practica esto porque estaba frustrado y cansado pero antes decidió hablar con Dios del tema y confesarle sus sentimientos.

“Señor he trabajado duro mucho tiempo. He empleado mi fuerzas para conseguir lo que me pediste, pero aun así no he podido mover la roca ni por unos milímetros,¿Qué pasa?¿Porqué he fracasado?”.

El Señor le respondió con compasión y ternura:”Querido amigo cuando te pedí que me sirvieras y tu aceptaste, te dije que tu tarea era empujar la roca con todas tus fuerzas y lo has hecho muy bien.¡Nunca dije que esperaba que la movieras!. Tu tarea era empujar.

Ahora vienes a mi sin fuerzas a decirme que haz fracasado, pero…¿En realidad fracasaste?

Mira ahora, tus brazos están fuertes y musculosos, tu espalda fuerte y bronceada, tus manos callosas por la constante presión, tus piernas se han vuelto firmes y duras. A pesar de la adversidad has crecido mucho y tus habilidades ahora son mayores que las que tuviste alguna vez.

Cierto, no has movido la roca, pero tu misión era empujar y confiar en mi, eso lo has conseguido.

Ahora querido amigo, yo moveré la roca.

Algunas veces, cuando escuchamos la palabra del Señor, tratamos de utilizar nuestro intelecto para descifrar su voluntad, cuando en realidad Dios solo nos pide obediencia y fe en él. Debemos ejercitar nuestra fe, que mueve montañas, pero conscientes que es Dios quien al final logra moverlas.

CUANDO TODO PAREZCA MAL…SOLO EMPUJA.

CUANDO ESTÉS AGOTADO POR EL TRABAJO…SOLO EMPUJA.

CUANDO LA GENTE NO SE COMPORTE DE LA FORMA QUE TE GUSTARÍA…SOLO EMPUJA.

CUANDO NO TIENES DINERO PARA PAGAR TUS CUENTAS…SOLO EMPUJA.

CUANDO NO TE COMPRENDAN…SOLO EMPUJA.

CUANDO TE SIENTAS SIN FUERZAS PARA SEGUIR…SOLO EMPUJA.

DEBEMOS EJERCITAR NUESTRA FE QUE MUEVE MONTAÑAS SABIENDO QUE AL FINAL QUIEN LAS MOVERÁ SERÁ DIOS.

ENCOMIENDA TU VIDA A DIOS, CONFÍA EN ÉL Y ÉL HARÁ (SALMO 37:5)



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